Escrito por CCB Colombia

Los EE.UU., tomaron para si el papel de guardianes del mundo, el hecho de haber salido de La Segunda Guerra Mundial, ilesos, sin haber sentido el estallido de una sola bomba en su territorio; de haber convertido la masacre de millones de seres humanos en un jugoso negocio durante la guerra mundial, produciendo armas, y luego “reconstruyendo Europa” los convirtió en la mayor potencia del mundo para cometer las barbaridades más grandes de la historia de la humanidad.

En 1945, cuando ya había terminado La Segunda Guerra Mundial y sin ninguna justificación, descargaron las primeras bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, matando e hiriendo a centenares de miles de personas y dejando parte del planeta contaminado de radioactividad.

En las décadas de 1960 y 1970 agredieron a Vietnam, arrojando miles de toneladas de bombas cometiendo una masacre sin par en la historia. Para su escarmiento, el pueblo vietnamita les propinó tremenda derrota.

En las décadas de 1960 y 1970, desarrollaron en América Latina el plan Cóndor que cobro la vida de miles de personas en Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y Chile. Con diversos nombres (Plan Colombia, Plan Patriota, Plan Consolidación y otros), siguen dejando una montaña de cadáveres en Colombia.

El pueblo colombiano ha respondido heroicamente organizándose en varios movimientos guerrilleros: EPL (Ejército Popular de Liberación); ELN (Ejército de Liberación Nacional); M19 (Movimiento Diecinueve de Abril); PRT (Partido Revolucionario de los Trabajadores); el Quintín Lame y las FARC-EP (Fuerzas Armadazas Revolucionarias de Colombia, Ejército de Pueblo), librando una dura lucha durante varias décadas. Varias organizaciones por su debilidad política e ideológica claudicaron y, otras como las FARC y el ELN prosiguen en su lucha por la conquista del poder para el pueblo.

El imperialismo estadounidense y la Oligarquía colombiana, han hecho todo lo posible por aniquilar a las FARC. Se gastan 17.5 millones de dólares diarios en armamento, tecnología de punta, entrenamiento y presencia militar en el país. En la práctica una intervención militar.

Han conjugado el terrorismo de Estado durante 60 años; durante estas 6 décadas han existido los Chulavitas, los Pájaros, las Autodefensas y hoy los llaman paramilitares, como instrumentos de la guerra sucia…, del terrorismo de Estado. El descaro de los gobernantes no tiene límites, pero en la persona de Varito Corleone, sobrepasa la imaginación del común de los genocidas cuando intenta por todos los medios darles el carácter de sediciosos a esos esbirros suyos que ya han confesado el asesinato de millares de personas indefensas y la existencia de centenares de fosas comunes que son algunos de los lugares donde han lanzado a las víctimas que no han podido arrojar a los ríos y a las fauces de los caimanes.

Se gastan millones de dólares comprando conciencias sobre todo de “izquierdistas” arrepentidos; la gran prensa, la radio, la televisión y ahora el Internet lo ponen al servicio de la guerra y nada de esto le da resultados… Todo lo contrario; la insurgencia fariana es cada día más poderosa, tiene mayor arraigo en las masas y en el exterior se le conoce ampliamente.

Entonces el imperio y la oligarquía apelan al chantaje, a la venganza, a extraditar a los miembros de las FARC-EP a los EE.UU. con el fin de doblegar, de vencer la resistencia de los pueblos, para mostrar al mundo quien es el que manda. Pero, ¡qué equivocados están!

Simón Trinidad, Sonia e Iván Vargas, fueron los primeros en ser extraditados para “dar el escarmiento”, pero el imperio nuevamente fracasa porque los combatientes farianos, ni se venden ni se humillan ante nadie; primero les ofrecieron dinero para que delataran o vendieran a sus compañeros, luego los sometieron a juicios montados por la Fiscalía Colombiana y el gobierno yanqui con mentiras. Lo cierto es que nunca antes la justicia había sido tan mancillada, comprando testigos que no aguantaron las preguntas de la defensa, teniendo que anular juicios y convocar otros para poder condenar a Simón.

Antes, reformaron el Código Penal para poder dar paso a la injusticia de la presión y el chantaje contra los luchadores políticos. A renglón seguido le hicieron trampa a su propio ordenamiento constitucional que prohíbe la extradición por motivos políticos. Y ya en las fauces del imperio, los nuestros sufren el pestilente mal aliento de todos los trucos inenarrables que conduzcan a condenas amañadas y perversas como esta que han impuesto contra toda regla a Simón Trinidad. La historia juzgará esta execrable conducta del imperio en decadencia.

Paul Wolf, ha explicado con acierto en una nota fechada en enero 30 de 2008 que, “Colombia reformó su código penal (la Ley 890, el cual modificó el Artículo 31) para aumentar la pena máxima permitida de 40 a 60 años. Como uno de los primeros beneficiarios de la reforma penal legal, era obvio que Ela condena seria calculado en Washington. Aún más, por el hecho de Eque en el 2003, esta pena ni siquiera existía en Colombia cuando ocurrió el supuesto crimen”. En conclusión, la más vil y estúpida venganza.

Simón en un ejemplo de dignidad y valentía revolucionaria, demostró en hora y media de oratoria que el juicio político era para las FARC, que el enemigo de clase no perdona que haya un movimiento revolucionario en armas en América Latina que no ha podido ser derrotado por los halcones de la guerra aún con su superioridad en dinero, armas y hombres.

Mostró Simón el carácter político y beligerante de la organización, que desde su fundación, en 1964, tomó como plataforma de lucha el PROGRAMA AGRARIO DE LOS GUERRILLEROS; en 1983 aprobó en su VIII Conferencia LA PLATAFORMA PARA UN GOBIERNO DE RECONSTRUCCIÓN Y RECONCILIACIÓN NACIONAL y en el 2007, en medio del Plan Patriota desarrolló la IX Conferencia denominada Por la Nueva Colombia, la Patria Grande y el Socialismo, aprobando la PLATAFORMA BOLIVARIANA POR LA NUEVA COLOMBIA. Estos documentos fueron la base de las intervenciones de Simón Trinidad…, Simón Dignidad, terminando con un vibrante viva que dejó atónitos a los asistentes a la audiencia:

¡Viva Simón Bolívar!,
¡Vivan las FARC!.
¡Viva Manuel Marulanda Vélez!