descargar el Correo Bolivariano

 

CAMPAÑA: Que renuncie Uribe Ya

 

 

 

  Quiénes Somos
  Campaña Admirable
  Congreso Continental Bolivariano por Nuestra América
 

 
 
  Comunicados
 
  Artículos de nuestros presidentes.

Actualidad CCB
 
  Música

Galería de Fotos

Simón Bolívar

Proclamas

Iconografía

 
Donación

 

 

 

 

 

 

 

 

Revisar NEOMAIL

Avance de los procesos revolucionarios de América Latina y el Caribe.


Las agresiones imperialistas y la respuesta de los pueblos a la luz del pensamiento bolivariano.
Sobre las formas y las vías de la revolución.

SOBRE LAS FORMAS Y VÍAS DE LA REVOLUCIÓN:

“Las nuevas tecnologías, lejos de representar una nueva fuerza de progreso han resucitado y reforzado las relaciones económicas precapitalistas (la esclavitud y la semi-servidumbre). La combinación de tecnologías avanzadas con relaciones sociales de tiempos idos en la actividad económica, describe el proceso real de la economía mundial. La llamada era de la información no existe en un vacío políticamente neutral; su significado más profundo se revela en las condiciones de hegemonía imperial y en las mafias político-económicas que actúan bajo su amparo. La tecnología no impone sus normas; son las elites privilegiadas de la economía y de la mafia las que determinan el tipo de información y el uso de las tecnologías informáticas”. JAMES PETRAS

- La Lucha de clases, referida al enfrentamiento que se produce entre clases sociales antagónicas, es una categoría política que debemos compartir los luchadores bolivarianos, entendiéndola también como el “motor de la historia”.
- Los bolivarianos, al lado de Karl Marx y Friedrich Engels compartimos aquel planteamiento del Manifiesto Comunista (1848), que afirma que “la historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases”.
- Bolívar luchó siempre identificado con los sectores más desfavorecidos de la sociedad, dando al movimiento revolucionario hispanoamericano todo su alcance colectivo: habla él de "suprema libertad social", de "seguridad social", de "garantías sociales" y de "derechos sociales".
- Los bolivarianos, compartimos la concepción que resalta el papel prioritario que debe tener el partido revolucionario en la toma y consolidación del poder, hacia la construcción de una sociedad más justa, lo cual hoy implica avanzar hacia la construcción del socialismo, hacia la construcción del comunismo.
- Un proceso revolucionario necesita un partido para la revolución, que debiéndose y actuando en función de los intereses del pueblo, se organice democráticamente previendo la posibilidad real y constante de la agresión imperialista, que obligaría siempre a tener la alternativa de la “centralización democrática”, incluso dentro de la clandestinidad, inculcando conciencia, disciplina, organización y formación ideológica fundada en los valores y principios de nuestro pueblo.
- Aunamos el pensamiento Bolivariano al pensamiento marxista-leninista como potencia ideológica del género humano que da sustento a la lucha antiimperialista por la conquista de una sociedad con justicia para todos. Necesariamente implica esta concepción el combate contra el “capitalismo de monopolios”, cuya característica más importante sigue siendo la integración del capital financiero e industrial.
- Un proceso revolucionario hacia el socialismo del siglo XXI debe prever, en el sentido que lo asumió Marx y en perspectiva bolivariana, un emprendimiento de los pueblos de la América Nuestra que no se aviene a ninguna de las formas de predominio de clase, no se detiene en la etapa democrática y pasa a la reivindicación de un sistema económico y político basado en la socialización de los sistemas de producción y en el control popular de los sectores económicos, que debe ser defendido de la guillotina de la socialdemocracia o de las diversas formas de contrarrevolución.
- La revolución bolivariana que puede tener, como en efecto lo ha tenido, un empuje especialmente fuerte y notorio dentro de las fronteras de Venezuela deberá extenderse hacia todo el contexto de la América Nuestra.
- Como el Libertador, consideramos la insurrección una de las leyes primitivas de la naturaleza que “ninguna institución humana tiene derecho a contradecir” y apunta que “el hombre social puede conspirar contra toda ley positiva que tenga encorvada su cerviz”, y da “el nombre de insurrección a toda conjuración que tenga por objeto mejorar el hombre, la patria y el universo”. Estas reflexiones las hace el Padre de América en un preclaro documento publicado en el Correo del Orinoco No. 92, de enero 20 de 1821 y el No. 93 del 27 del mismo mes y año, al que tituló Dogma Filosófico de la Insurrección.
- Los Estados que en nombre de las clases poderosas, han extinguido la rebelión como delito político, han acabado con la categoría misma de delito político. Asemejando todo alzamiento, protesta o desacuerdo con el Estado, a terrorismo.
- Retomando las ideas del Libertador, debemos decir que hoy el despotismo de regímenes al servicio del imperio quieren obediencia ciega al “orden social” injusto, a la insensatez de sus normas y a la perversidad de sus procedimientos estatales y paraestatales de gobierno. Para quienes nos consideramos seguidores del pensamiento justiciero de Bolívar, la conciencia nos coloca en el deber de repetir con él, que “todo hombre que le pueda hacer un bien a la humanidad se convierte en delincuente si permanece ocioso”.
- La insurgencia en América Latina ha actuado y lo seguirá haciendo considerando sublime la decisión de derribar el poder tiránico; considerando que, en palabras de Bolívar, “es pues, la insurrección por su naturaleza un acto legitimo (…)”, por que “cuando el poder es opresor, la virtud tiene derecho para anonadarlo”. La insurrección es un derecho, la insurrección es un deber…, es un digno y legítimo comportamiento que engrandece al hombre. Podemos afirmar que cuando de elegir vías y formas de revolución se trata, el pueblo no tiene vedada ninguna en la misión de conquistar la justicia, la libertad y la paz. La vía y la forma que se tome, en mucho depende de las condiciones que impongan el imperialismo y las oligarquías.
- Del marxismo, que como el bolivarismo es parte esencial de nuestra ideología -sobretodo como reflexión y método de acción altamente humanista-, retomamos, entre muchos otros aspectos, lo que nos enseñó aprendiendo él también de los comuneros parisinos de marzo de 1870; aquello de que la destrucción de la máquina burocrático-militar existente era Ajustamente la condición previa de toda verdadera revolución popular...
- Para construir el socialismo del siglo XXI, además de asimilar la experiencia emancipadora de Bolívar -con su doble objetivo de destruir el viejo sistema para construir uno nuevo y liquidar el régimen despótico y opresivo- debemos hacer aquello que enseña el marxismo, en cuanto “a romper la máquina burocrático-militar del Estado” como “condición de toda revolución verdaderamente popular”..; debemos abordar el asunto de con qué sustituir lo destruido y aquello de que las reivindicaciones políticas más urgentes deben ser planteadas de manera clara, sin desconcertar, sin confundir..., sin olvidar -ante todo- la otra enseñanza que Marx retoma de la experiencia de la humanidad: “la violencia es la partera de toda vieja sociedad que lleva en sus entrañas otra nueva; que la violencia es el instrumento con la ayuda del cual el movimiento social se abre camino y rompe las formas políticas muertas y fosilizadas...”
En la mesa se aprobó el documento de las conclusiones de la etapa virtual.
Primer Congreso Continental Bolivariano por Nuestra America
Caracas, agosto 11 de 2005

 

     

Copyleft 2004. © Coordinadora Continental Bolivariana
Webmaster@conbolivar.org / Inicio