
Pronunciamiento de la Coordinadora
Continental Bolivariana, Capítulo México, ante
los recientes acontecimientos políticos en el país.
México, Distrito Federal. Agosto del 2006.
Ante la actual situación nacional del país,
la CCB México expone:
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El momento político
que vive México abre un escenario que rebasa los límites
de la elección presidencial para el periodo 2006- 2012.
Se hace evidente, a través del fraude electoral fraguado
y puesto en práctica por la oligarquía ultraderechista
del país y los grupos financieros transnacionales,
que el sistema económico neoliberal y su reflejo político
a nivel del Estado están en crisis.
Las razones de tal crisis son producto de las políticas
económicas neoliberales implementadas desde hace aproximadamente
veinte años, como lo son el Tratado de Libre Comercio
con los Estados Unidos, la privatización de la Banca
nacional y el intento permanente por privatizar el sistema
de salud, la educación pública, los recursos
energéticos; y por la imposición de la contrarreforma
agraria y laboral.
Estas medidas antipopulares han generado una profunda crisis
en todos los niveles del Estado, lo que refleja el desgaste
del sistema político debido a la evidente pérdida
de credibilidad de las instituciones ante el pueblo.
Frente a esta situación, la oligarquía nacional,
apoyada por los grandes grupos financieros transnacionales,
ha implementado recursos legales pero ilegítimos para
imponerse.
Esta oligarquía, al ver desgastada su propia legalidad,
recurre cada vez con mayor frecuencia a la represión
abierta contra el pueblo mediante de la militarización
de la sociedad con el beneplácito de sectores como
la jerarquía eclesial y los medios informativos al
servicio del Estado.
El arribo del Partido Acción Nacional (PAN) a la presidencia
de la República en el año 2000 ha permitido
a grupos de filiación fascista (tales como El Yunque
y los Tecos) colocar en posiciones estratégicas del
Estado a cuadros prominentes de su militancia. Tal es el caso
de Carlos Abascal Carranza, actual secretario de Gobernación;
Javier Usabiaga, secretario de la Reforma Agraria, etc. Un
segundo periodo del PAN en el gobierno entregaría el
control total del Estado a estas organizaciones ultraderechistas.
Ante este panorama, un amplio sector del pueblo, dando su
último voto de confianza a la vía electoral,
e intentando con esto detener el avance del neoliberalismo,
votó por Andrés Manuel López Obrador,
candidato de la “Coalición por el Bien de Todos”.
Paralelamente, otro amplio sector del pueblo lucha contra
la imposición neoliberal desde distintas trincheras.
Es el caso de la lucha de la Asamblea Popular del Pueblo de
Oaxaca (APPO), con su gran aporte a la construcción
del poder desde el pueblo y para el pueblo; la Otra Campaña
y su recorrido a lo largo y ancho del país aglutinando
las demandas de gran parte de la población oprimida;
es el caso, también, de la férrea lucha sindical
de los obreros de SICARTSA en Lázaro Cárdenas,
Michoacán; el empuje antineoliberal de los trabajadores
del Instituto Mexicano del Seguro Social y del ISSTTE, el
Sindicato Mexicano de Electricistas y el Movimiento contra
la privatización de la educación.
También figuran instancias amplias que vinculan distintas
expresiones de lucha contra la vorágine neoliberal.
Es el caso de la Promotora Nacional contra el neoliberalismo,
el Diálogo Nacional, el Frente Sindical, Campesino,
Indígena y Popular, y el Frente Nacional de Lucha por
el Socialismo.
México está de pie y hermanado con las luchas
de los pueblos de América Latina y el Caribe contra
el imperialismo y las oligarquías locales serviles
a éste. Los acontecimientos que vive actualmente nuestro
país son cruciales en el devenir histórico de
Nuestra América. Ante tal circunstancia, la Coordinadora
Continental Bolivariana, Capítulo México, se
pronuncia:
1. Rechazamos tajantemente el fraude electoral,
entendido éste como el conjunto de maniobras realizadas
por la ultraderecha para imponer a cualquier costo a su candidato
presidencial, Felipe Calderón Hinojosa.
2. En las recientes elecciones hubo un abstencionismo del
55%, dato que refleja la crisis generalizada del sistema político
mexicano. Reconocemos que el voto emitido por diversos sectores
populares en favor del candidato de la “Coalición
por el Bien de Todos”, Andrés Manuel López
Obrador, es una reacción instintiva por detener las
políticas neoliberales que desangran desde hace más
de veinte años a nuestro país.
3. El Partido Acción Nacional es el instrumento político
de la oligarquía más retardataria y racista
del país. Consideramos que la llegada de un segundo
gobierno consecutivo del PAN – peor aún por la
vía del fraude- significaría el entronizamiento
absoluto de organizaciones secretas de filiación fascista
que operan al interior del éste y otros partidos. Es
el caso de las organizaciones El Yunque y Los Tecos.
4. Consideramos que la imposición de Felipe Calderón
en la presidencia de la República consolidaría
la entrega del poco patrimonio que nos queda a los mexicanos,
a través de la privatización del Seguro Social,
Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de
Electricidad (las llamadas Reformas Estructurales).
5. Alertamos que un segundo gobierno consecutivo del PAN terminaría
de minar las maltrechas relaciones de respeto y solidaridad
con nuestros hermanos pueblos de América Latina y el
Caribe, especialmente con aquellos cuyo gobierno -como es
el caso de Venezuela, Cuba y Bolivia- se haya pronunciado
contra los designios del imperialismo yanqui. Por el contrario,
profundizaría relaciones con los gobiernos cipayos
como los de Colombia, Perú y Paraguay, siempre en detrimento
de la unidad antiimperialista de nuestros pueblos y en beneficio
del imperialismo.
6. Por lo expuesto en el punto anterior, rechazamos la anulación
de facto de la política de asilo que históricamente
ha brindado nuestro país a quienes luchan por la libertad
de los pueblos en todo el mundo. Ejemplo de esto es la vergonzosa
extradición de ciudadanos vascos al Estado español,
y la expulsión de la Comisión Internacional
de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP)
de territorio mexicano en el año 2002.
7. La guerra sucia de la ultraderecha busca preparar el escenario
para imponer a su candidato, al costo que sea, en la silla
presidencial. Denunciamos que, desde hace más de un
año, fue orquestada una campaña de difamaciones
a través de los medios informativos más sucios
y su mercenarios metidos a periodistas, afirmando que varias
organizaciones, entre ellas la Coordinadora Continental Bolivariana,
generarían “focos de resistencia violenta”
contra el fraude, ya anunciado desde entonces.
La CCB México se deslinda, de antemano, de cualquier
acto de provocación que pudiera darse en ese sentido.
Responsabilizamos a los autores de esa campaña (el
diario La Crónica de Hoy, Raúl Tortolero, etc.)y
a la ultraderecha en todos los niveles de gobierno, así
como a los organismos de persecución política
mexicanos y al sector contrarrevolucionario y corrupto de
los organismos de inteligencia en Venezuela.
8. El pueblo mexicano está harto de las políticas
neoliberales que apuntalan los planes estratégicos
de conquista imperial estadounidenses, tales como el Plan
Puebla Panamá (ahora Plan Puebla Colombia) y el ALCA.
La CCB, organización que busca la integración
bolivariana de los pueblos de América Latina y el Caribe,
respeta todas las manifestaciones del pueblo contra los deseos
del imperialismo.
Invitamos a las organizaciones e individuos que participan
de esta lucha antimperialista a sumarse a la lucha bolivariana
por la unidad, la solidaridad, la autodeterminación
y la justicia social. Construyamos la Patria Americana de
Morelos, la Gran América de Bolívar. Un polo
de justicia y solidaridad con quienes luchan en el mundo contra
la opresión, la desigualdad y la miseria.
¡Nuestra patria es América!
Coordinadora Continental Bolivariana, Capítulo México.