
Ley
de la República de Venezuela para honrar la
memoria
del Coronel Atanasio Girardot:
El
coronel Atanasio Girardot ha muerto en este día en el campo
de honor.
Las
Repúblicas de la Nueva Granada y Venezuela le deben en
gran parte la gloria que cubre sus armas y la libertad de nuestro
suelo. Vencedor en Palacé de un tirano formidable llevó
por la primera vez el estandarte de la Independencia bajo las
órdenes del General Baraya, a la oprimida Popayán.
Las circunstancias extraordinarias de esta batalla memorable,
la harán interesante, no sólo al mundo americano,
sino a los guerreros valientes de todas las partes de la tierra.
El
joven Girardot osó aguardar el ejército enemigo
en número de dos mil hombres con setenta y cinco soldados
en el puente del río Palacé. Tacón, el tirano
de Popayán, no dudaba subyugar con aquellas fuerzas el
extenso país de la Nueva Granada: destinó setecientos
hombres para desalojar los defensores del puente; pero, el nuevo
Leonidas resolvió perecer antes con sus dignos soldados,
que ceder un punto al poder de su enemigo. La fortuna preservó
su surte de la desgracia de sus soldados que fueron todos muertos
o heridos, y la victoria más completa premió su
esforzado valor y virtud. Más de doscientos cadáveres
regaron con su sangre aquel campo célebre para consagrar
en caracteres terribles un monumento propio al genio guerrero
del héroe. Hasta entonces la Nueva Granada no había
visto un peligro mayor para su libertad recientemente adquirida,
y las consecuencias del triunfo de Girardot salvaron a un tiempo
a su patria de la esclavitud y del exterminio con que la amenazaba
el tirano.
En
la actual campaña de Venezuela, la audacia y el talento
militar de Girardot han unido constantemente la victoria a las
banderas que mandaba. Las provincias de Trujillo, Mérida,
Barinas y Caracas, que perecían bajo el cuchillo o gemían
en las cadenas, respiran libres y aseguradas por los esfuerzos
con que él ha cooperado bajo las órdenes de los
Jefes de la Unión. Le han visto buscar en estos campos
a los ejércitos opresores, vencerlos intrépidamente,
desafiando la muerte por libertar a Venezuela. Hoy volaba a sacrificarse
por ella sobre las cumbres del Bárbula, y al momento que
consiguió el triunfo más decidido, terminó
gloriosamente su carrera.
Siendo
por tanto el coronel Atanasio Girardot, a quien muy principalmente
debe la República de Venezuela su restablecimiento, y la
Nueva Granada las victorias más importantes; por lo tanto,
para consignar en los anales de la América la gratitud
del pueblo venezolano a uno de sus libertadores, he resuelto y
resuelvo lo siguiente:
1.
El día 30 de septiembre será un día aciago
para la República, a pesar de las glorias de que se han
cubierto sus armas en este mismo día, y se dará
siempre un aniversario fúnebre, que será un día
de luto para los venezolanos.
2.
Todos los ciudadanos de Venezuela llevarán un mes consecutivo
de luto por la muerte del coronel Girardot.
3.
Su corazón será llevado en triunfo a la capital
de Caracas, donde se le hará la recepción de los
libertadores y se depositará en un mausoleo que se erigirá
en la Catedral Metropolitana.
4.
Sus huesos serán transportados a su país nativo,
la ciudad de Antioquia en la Nueva Granada.
5.
El cuarto batallón de línea, instrumento de sus
glorias, se titulará en lo futuro el Batallón
de Girardot.
6.
El nombre de este benemérito ciudadano, se inscribirá
en todos los registros públicos de las Municipalidades
de Venezuela, como el primer bienhechor de la patria.
7.
La familia de Girardot disfrutará por toda su posteridad
de los sueldos que gozaba este mártir de la libertad de
Venezuela, y de las demás gracias y preeminencias que debe
exigir el reconocimiento de este Gobierno.
8.
Se tendrá ésta por una ley general, que se cumplirá
inviolablemente en todas las provincias de Venezuela.
9.
Se imprimirá, publicará y circulará para
que llegue al conocimiento de todos los habitantes.
Dada
en el Cuartel General de Valencia a treinta de septiembre de mil
ochocientos y trece años, tercero de la independencia y
primero de la guerra a muerte, firmada de mano y sellada con el
sello provisional de la República y refrendada por el Secretario
de Estado.
(Fdo.)
SIMÓN BOLÍVAR. ANTONIO MUÑOZ TEBAR, Secretario
de Estado"
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