Por Narciso Isa Conde
PL Democratas Robolucionarios
El proceso hacia la revolución
en Venezuela y los cambios en nuestra América no solo
le ha devuelto actualidad a las transformaciones profundas sino
que también han rescatado del olvido (inducido por las
derechas y aceptado por los renegados de la izquierda) algunos
vocablos trascendentes: revolución, socialismo, antiimperialismo,
latifundio, reforma agraria, nacionalización, liberación.
Antes de la onda revolucionaria
suramericana la contrarrevolución neoliberal declaró
anticuados, fuera de época, desfasados…todos y
cada uno de esos términos.
E igualmente, aquellos (as)
que se creyeron el cuento del fin de la historia, ciertamente
montado sobre hechos regresivos altamente deprimentes (colapso
del “socialismo real” y desintegración de
la “comunidad socialista”, derrota de la Revolución
Sandinista y de los procesos nacional- liberadores en África,
neoliberalización de la socialdemocracia europea…),
decidieron renunciar a las palabras señaladas y a las
acciones y posturas político-ideológicas correspondiente
a cada una de ellas.
Pasaron a ser ex-izquierdistas,
ex-revolucionarios, ex-partidarios de las expropiaciones y nacionalizaciones
y se burlaban continuamente de los “dinosaurios”
y de los revolucionarios innovadores que retomábamos
y defendimos la pertinencia de esas palabras “obscenas.”
El joven Leonel Fernández,
que una vez hizo gala de ser marxista y de defender junto a
Bosch la teoría socialita y los proyectos revolucionarios
inspirados en ella, bruscamente se unió a la conspiración
del silencio respecto al “viejo” lenguaje revolucionario
y asumió el léxico neoliberal y los nuevos “valores”
de los ideólogos de la globalización y la post-modernidad:
La competitividad sin límites.
La reforma y modernización del Estado. La “sociedad
del conocimiento”. El libre mercado .La privatización
o “reforma a la propiedad pública”.La desregulación.
El fin de las ideologías y de la lucha de clase. La gobernabilidad
.Los desafíos en un mundo globalizado. La estabilidad
macroeconómica .Las elecciones como sinónimo de
democracia. La ciber-política. El rol de la sociedad
civil.
¡Los nuevos paradigmas!
Y en todo esto como manto
de la nueva corrupción, de la conversión de los
ex-revolucionarios en consecuentes robolucionarios.
De las “fundaciones”
globales y no globales.
Del salto de los “cepillos”
a las yipetas, de Ciudad Nueva a Naco y Arroyo Hondo. De las
camisetas sin marca a las Pierre Carden y Oscar de la Renta.
De los convivíos en Casa de Campo, Punta Cana y Cap Cana.
De los nuevos amores por el Golf.
De la conversión de
Cruzada del Amor en Peme y otros mecanismos parecidos.
Y así procedieron hasta
que los pueblos han vuelto a reivindicar y reactualizar aquellas
olvidadas malas palabras
Hasta que ha vuelto a ser
fuerte el prestigio tanto de lo que Fidel sostuvo como herejía
en ocasión del auge ya agotado del reinado neoliberal,
como de lo que Chávez llevó de nuevo a la realidad
y a la fama.
Entonces se torna útil
maniobrar con aquellas palabras prohibidas, hacer un uso hipócrita
de ellas y apoyarse en su repunte para compensar el desprestigio
de la neoliberalización, la mancha de los robolucionarios,
y el rechazo de una prolongada y desgastante renegación.
Para contrarrestar caídas mayores.
Entonces el vocablo apestado
ha sido retomado sin cambiar en nada la esencia de la misma
basura construida con ropaje moderno, post-moderno, digital,
cibernético y global.
¡Ahora se proclama el
supuesto avance hacia la revolución democrática!
Después de corromper
y clientelizar al PLD sin alterar su médula autoritaria.
Después de traspasar
el patrimonio público (CDE, Corde, CEA, aeropuertos,
pensiones, seguridad social…) al poder de unos cuantos
bancos y unas cuantas transnacionales.
Después de exponer
playas, recursos naturales, reservas científicas, zonas
reservadas a la voracidad de unos cuantos magnates.
Después de pervertir
a lo moderno los mecanismos electorales, de privatizar y comercializar
la política; de renunciar totalmente a la soberanía
nacional y a la soberanía popular, y a la autodeterminación
democrática.
Después de reciclar
el culto al Primer Mandatario y a la “Primera Dama”,
al tiempo de dedicarse a ser intermediario de la recolonización
imperial.
Después de potenciar
el yo contra el nosotros (as).
Después de otorgarle
a la Policía Nacional licencia para matar y torturar,
violar y robar con el disfraz de la lucha contra la delincuencia
y la reforma institucional; de entronizar un sistema de corrupción
de Estado y un programa de privilegios para su alta jerarquía
montada sobre una de las constituciones más antidemocráticas
del continente.
Después de pasársela
hablando de constituyente y reformas constitucionales de la
que nunca se ha apoderado la sociedad.¡Revolución
Democrática!. Revolución de lo robolucionarios.
Democracia de los neo-déspotas ilustrados.