Por Narciso Isa Conde
Ya se ha dicho: hay muertos que no mueren. Y Filiberto, líder de LOS MACHETEROS, organización político-militar de Puerto Rico, es uno de ellos.
De esos que crecen y se multiplican, que se convierte en antorcha de pueblos cuando el enemigo, en este caso el poder imperialista representado por el FBI, intentó vanamente silenciarlo.
Nadie pensó algo así cuando en sus años mozos, lo vio llenar de alegría a su patria colonizada, tocando el saxofón de la sonora ponceña.
Pero es que además de llevar en su alma la salsa chispeante de estas islas caribeñas, su corazón bombeaba justicia y liberación.
Por eso todas sus energías y su talento se concentraron en la construcción del Ejército Revolucionario Boricua, conocido con el sobre nombre de "Los Macheteros."
¡Guerra al colonialismo!
Acciones heroicas en el centro del imperio y en las condiciones más
adversas que revolucionario moderno haya tenido que enfrentar: cárceles, torturas.
Quince años ininterrumpidos de dura y difícil clandestinidad, cortada por una delación servil.
Rodeados por centenares de agentes del FBI fue "ultimado" recientemente por unos de sus francotiradores.
Saña contra su valor.
Venganza y odio por su digno ejemplo.
¿Ultimado?
Nada de eso, ahora es que Filiberto vive. Ahora es que Filiberto crece y se multiplica.
Puerto Rico jamás será igual después de este perverso asesinato ocurrido precisamente en el aniversario del Grito de Lares.
Nadie se siente intimidado si ese era el objetivo.
Borinquen abrazó su ejemplo y le rindió un tributo multitudinario.