|
CCB-Quito
un resumen de la reunión que se
realizó en Quito, sobre un conversatorio acerca del conflicto
en el Líbano...
Quito,
4 de agosto de 2006
REPORTAJE A LO APDH, DEL FORO-CINE
"PALESTINA-LIBANO: EL SILENCIO DEL MUNDO"
(Acto cumplido en la sala "Demetrio Aguilera Malta"
de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Quito, el miércoles
2 de agosto de 17h00 a 22h00)
... Formalmente el programa debía empezar
a las 5 de la tarde, pero tuvimos que arrancar a las 4 y 50 debido
a que -media hora antes- la Sala "Demetrio Aguilera Malta"
de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, con capacidad para 300 personas,
estaba casi llena.
La convocatoria superó las expectativas del numeroso colectivo
de organizaciones que habíamos aunado esfuerzos para realizar,
luego de una primera marcha ejecutada dos semanas antes a la embajada
de Israel, este Foro-Cine que explicaría el silencio del
mundo ante el genocidio cometido por las fuerzas militares israelíes
en Líbano y Palestina.
Dos horas atrás, habíamos llegado para arreglar
el escenario, colocar los cartelitos en las antesalas y paredes
del segundo y tercer piso donde se halla "la Demetrio",
poner los lienzos, verificar los equipos de audio, video y la
pantalla, instalar la computadora y el infocus, en fin, las mil
cositas que -tras bastidores- permiten que un acto como el que
tuvimos esa tarde y noche, resulte exitoso.
Ana, Ivette, Sasha, Rommel y Mauro, acompañados por una
compañera de la Comisión Vivencia Vivencia Fe y
Política que fue la primera en llegar, pegaban los carteles
en cada pared, probaban que los equipos estuvieran listos y poco
después, llegaron María (Arboleda) del IEE, muchachas
de Quitu Raymi, Diabluma, Comité Feminista, La Pepa y otros
colectivos, para seguir con este trabajo de hormiguitas tenaces
y laboriosas hasta que todo estuviera "a punto".
Ana prendió los inciensos aromáticos a las 4 y media,
y mientras las sillas iban ocupándose hasta no quedar una
sola vacía, el público escuchó música
árabe que ambientaría la ocasión. Anaité
y Mauricio, desde una mesita ubicada frente a la tarima, se comunicaban
celular en mano y voz prudentemente bajita con el resto de hermanos
y hermanas que seguían con su trabajo en el piso de arriba,
la galería de "la Demetrio", en la "luneta",
en las antesalas y afueras de la Casa de la Cultura.
Muchachas palestinas con la bandera de su patria y la palabra
"QUEREMOS PAZ", dibujadas en los días anteriores
por Violeta, Ana y Anaité, iban fijándose en cada
piso, como anunciando al público que entrara a la sala
antes de que no encontrara asientos.
A las 4 y 50 se apagaron totalmente las luces del local; celular
en mano, Anaité y Mauricio, en contacto con el equipo de
la antesala que les advirtió que ya la gente empezó
a llegar en masa hasta hacer imposible el ingreso de una persona
más, arrancaron desde su mesita dando inicio al acto con
una exhibición en infocus, en la pantalla gigante de la
sala, de cuatro presentaciones inoportunas por veraces: "Agresión
contra el Líbano", de 50 segundos, en silencio, solo
con imágenes de la invasión y destrucción
de Beirut; "Los Niños de la Intifada", de 1 minuto
y 30 segundos, mostrando cada fotografía con las letras
que iban apareciendo con sonido de disparos de metralla, citando
irónicamente el discurso bestial israelí de "acabar
desde la raíz" la rebelión infantil y adolescente
en los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania.
La primera presentación, hecha en la misma mañana
por nuestro equipo, sorprendió al público por la
audacia: era un conjunto de imágenes sueltas y a la vez
palabras y discursos en inglés, alemán, hindú,
castellano, árabe y hebreo, de 4 minutos de duración,
imágenes aparentemente inconexas entre sí y cada
una de ellas duraba en la retina del auditorio diez segundos,
mostrando a Hitler, a las SS invadiendo Polonia, a nuestro icono
humano Ana Frank, los campos de concentración nazis, distintos
retratos cómicamente torpes de Bush, cuya voz se oía
mientras se dirigía fatídicamente al mundo el 11
de Septiembre, imágenes de la violenta invasión
a Irak, Líbano y Palestina, a Videla afirmando "Aquí
no hay desaparecidos", retratos de los 30 mil desaparecidos
y sus madres en Plaza de Mayo, Hitler otra vez, aullando como
perro y de fondo el horrible "¡Sig Heil!, ¡Sig
Heil!" ladrado por las SA, la detención de los resistentes
del ghetto de Varsovia, Ariel Sharon, el campo de concentración
de Guantánamo, la inutilidad de la ONU, los presos de Abu
Ghirab, Moshé Dayan y Netanyahu, el bombardeo a La Moneda,
hasta que de pronto cambiaron esas imágenes y el auditorio
pudo ver y escuchar las propias voces, bajadas del Internet y
conseguidas por nuestros hermanos Fidel y Anaité, con los
retratos de La Pasionaria, Gandhi, Malcolm X, Evita Perón,
Einstein, el boxeador Mohammed Ali, Fidel, Chaplin, Martin Luther
King anunciando el famoso "I have a dream" ('Yo tengo
un sueño'), Arafat, el Che, con su más corta intervención
("Nuestro primer problema con EEUU es el imperialismo, nuestro
segundo problema es el imperialismo, nuestros demás problemas
son el imperialismo..."), concluyendo con una imagen de un
adolescente palestino caído, bandera de su patria en mano,
mientras Chaplin finalizaba su último discurso en "El
Gran Dictador" ('¡Vuela hacia el arcoiris, hacia la
luz de la esperanza, mira el arcoiris, alza los ojos, alza los
ojos!')...
Y sin dar tiempo de respiro al auditorio, finalmente se exhibió
una cuarta y última presentación, preparada por
Mauro y Mauricio, que fijaron el retrato en pantalla de un niño
desplazado del Líbano, con sus ojos que lo decían
todo, preguntando "¿Quién me explica la guerra?,
¿Quién me explica la destrucción?, ¿Quién
me explica la muerte?", con el famoso "Lili Marleen",
del ejército nazi, entonado por la banda de guerra de la
división blindada de las SS, como música de fondo;
y las fotografías de la solidaridad mundial y de las acciones
hechas en Ecuador estas semanas, bajo el fondo de una música
árabe contagiosa por su esperanza y lindura.
Al prenderse las luces, vimos que no cabía un alfiler:
todas las sillas ocupadas, otra gente en el piso, decenas más
de pie en el fondo, mientras tres muchachas de distintos colectivos
que organizaron con nosotras este programón, desde la tarima
leyeron textos sueltos, sobre el actual drama de Líbano
y Palestina, de Eduardo Galeano, Juan Gelman, José Steinsleger
y el pronunciamiento de la Pidhdd Continental y sus 16 capítulos
en América Latina.
María y yo agradecimos al público su masiva presencia,
presentando el acto e invitando a los panelistas y al entrevistador,
a que ocuparan sus asientos en la tarima. Afuera, mientras tanto,
Rommel y Mauro, con Ivonne y Sasha, colocaban apuradamente parlantes
en los dos extremos de la antesala, que estaba totalmente atestada
de gente que ya no pudo entrar a "la Demetrio".
Tras bastidores, Inés Garzón estuvo de fiel guardiana
de la puerta de seguridad de los camerinos, durante toda la jornada,
junto a muchachas y muchachos de diversos colectivos.
Mientras María agradeció de corazón el corazón
generoso de los presentes, a mí me tocó dar las
explicaciones de la ausencia de un invitado: el embajador de Israel,
con quien incluso nos entrevistamos días previos para citarle
que todo el evento sería pacífico y civil. Adujo
que "no había condiciones de seguridad para su presencia"
y a él, y al personal de Seguridad de la embajada israelita
en Quito, con cuyo jefe nos tocó dialogar en aquella ocasión,
no les tocó más alternativa que seguir el masivo
acto por radio, pues la querida "La Luna" lo transmitió
en vivo junto a la radio de la Casa de la Cultura Ecuatoriana
y con más de 200 emisoras de todo el continente que, vía
satélite, se enlazaron gracias al aporte de ALER a esta
iniciativa.
En el set y entremezclados en la sala, hubo montones de periodistas
de diversos canales de televisión, radios y -sobre todo-
periódicos. Uno de los reporteros, de un canal nacional,
me preguntó sin cámara, solamente anotando en su
libreta: "¿Quién les financió este evento?,
¿Cómo lograron que se llenara esta sala?",
a lo que irónicamente le respondí: "Nos financió
Hezbolláh, Hamas, Osama Ben Laden, Hussein desde la cárcel,
Putin desde Moscú y Chávez desde Venezuela".
Y es que no entienden, desde los mass media, que el silencio del
mundo es de las elites gubernamentales, no de los pueblos. Y que
sólo hace falta coraje, decisión y voluntad, para
echar a andar una iniciativa como ésta en menos de una
semana.
En fin... subieron al escenario Paco Velasco, ubicándose
en su silla y mesa separada de los panelistas, y al frente de
él, en una mesa variopinta con sus micrófonos respectivos,
ascendieron el intelectual ecuatoriano Alejandro Moreano, la joven
musulmana (libanesa- ecuatoriana) Hanan Delgado, Mohammed Sabáh,
residente palestino en el Ecuador, la académica estadounidense
Patricia Butler y, sin que estuviera planificado en el programa,
un representante de la comunidad libanesa en el país, al
que con agrado se le incluyó en la mesa, aceptando su petición
de participar.
Paco Velasco hizo escuchar en audio una entrevista con el embajador
israelí que esta noche estaba ausente, dando paso a las
intervenciones, preguntas y respuestas como en un estudio de radio,
con los panelistas.
Todas las intervenciones fueron lúcidas y claras, efectivas
y afectivas, pero fue consenso total entre los asistentes y los
organizadores, que quien arrancó la mayor cantidad de aplausos,
por su discurso didáctico, sencillo y frontal, con estilo
chomskyano, fue nuestra querida voluntaria de la Apdh, la jovencísima
musulmana de 21 años, Hanan Delgado, libanesa y ecuatoriana
a la vez, que resumió con calma y energía, las explicaciones
del silencio mundial ante el genocidio en Medio Oriente.
El periodista de la famosa Radio La Luna, Paco Velasco, dándose
cuenta de la simpatía que despertara Hanan, le preguntó
qué quería decir su nombre, y cuando ella contestó:
"Ternura", arrancó los aplausos de las más
de 500 personas que atestaban la sala y los corredores del segundo
y tercer piso del circular edificio de la Casa de la Cultura.
Para concluir con el foro, Paco Velasco puso el audio de una entrevista
hecha al primer escritor ecuatoriano, Jorge Enrique Adoum, quien
por circunstancias de su salud, no pudo estar presente, pero cuya
voz resonó en la sala con el antecedente que aplaudió
el auditorio: "soy hijo y nieto de libaneses....".
Posteriormente, cantó dos canciones en hebreo el querido
amigo y artista Moti Deren, judío-sefardita de origen,
ciudadano estadounidense-cubano, y ecuatoriano de corazón.
Para culminar el evento, se presentó la extraordinaria
película "Paraíso ahora", rodada totalmente
en Nablús, hablada en árabe y con subtítulos
en castellano, que narra los por qué de un muchacho kamikaze
palestino. Creíamos que dada la hora (8 de la noche) parte
del público que ocupaba la sala se retiraría, pero
continuó en sus asientos, con lleno total para esperar
el film, así que nos tocó comprometernos a pasar
de nuevo la película para el centenar de personas que se
hallaban en los corredores, gradas y antesalas de "la Demetrio".
Ya eran casi las 10... cuando el final inesperado e inevitable
de la película conmovió al auditorio, se prendieron
las luces. Todos salían en silencio profundo, conmovidos
por ese final que le valiera a "Paradise, new" el premio
2005 en el Festival de Cine de Berlín. Algunas personas
lloraban, la mayoría alzaba su pulgar y se retiraba en
silencio elocuente de la sala, que pronto estaría vacía,
sin más compañía que la de cinco hermanas
y hermanos de la Apdh, Ana, Shasha, Mauro, Rommel y el que esto
recuerda, que se dieron a la inevitable tarea solitaria de arreglar
butacas, limpiar pisos y sacar cada cartelito y equipos antes
de caer rendidos, pero alegres, cansados pero alegres, de que
el silencio del mundo haya sido roto en esta salita, en esa Casa,
en este País, por cerca de setecientas individualidades
colectivamente en comunión, por la paz, por la vida, por
la esperanza...
A los dos días de cumplido este evento, ni un solo 'mass
media' del Ecuador, me refiero a canales y prensa escrita, se
hizo eco del acto, a excepción del diario "Hoy"
de Quito que, de todas maneras, publicó un apartado importante
con fotografía y todo del programa cumplido, pero que tendenciosamente
en sus últimas líneas de su reporte, deformó
confundiendo las realidades de América Latina con las de
Medio Oriente.
En fin, por la paz, por la vida y la esperanza, seguiremos activando
acciones contra la barbarie y la matanza.
alexis ponce
apdh
Brigada
Eloy Alfaro de Solidaridad con Cuba
Quito, Ecuador
Tel.: (593) (02) 2267 315 / (09) 6003 707
General e-mail: brigada@solidaridadconcuba.ec
Sitio Web: www.solidaridadconcuba.ec
|